Como esta foto es mi vida.
Soy una de las motas de polvo a las que de vez en cuando le da la luz del sol. Intensa, preciosa. Otras veces llueve y es horrible, todo se moja, me fundo con los que tengo al lado y siento dolor. Cuando me voy secando me vuelvo a separar y siento dolor. Siempre que cambio de estado siento dolor.
Algunos están fuera de la zona del sol y cuando a los que nos da el sol les contamos lo que se siente, nos dicen que estamos locos (son muchísimos más los que no sienten el sol directamente), que eso no existe.
A veces, entra algún animal. Entonces todos temblamos, todo tiembla. Ninguno queremos que nos muevan de sitio, que nos cambien de lugar. Si a mí me quitaran del sol creo que moriría de tristeza y de amargura. A otros, si los pusieran de repente al sol, acostumbrados a la sombra, sus mentes se freirían.